Detrás de la Rosada: Pese a que había una orden
judicial, bajaron la estatua de Colón
Fue removida sin aviso ni explicaciones. En el
Gobierno porteño dijeron que evitarán que la trasladen. Es porque la Nación
quiere llevarla a Mar del Plata.
En descenso. El plan de la Presidenta es poner en
lugar de Colón una escultura en homenaje a la libertadora Juana Azurduy. /FOTOS
DE FERNANDO DE LA ORDEN
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30/06/13
Sin
aviso, sin permiso y sin explicaciones. Ayer al mediodía un movimiento inusual
sorprendió a los que pasaban por el parque Colón, detrás de la Casa Rosada. Dos
grúas y operarios anunciaban que algo podía suceder con el Monumento a Colón,
motivo de disputa entre los gobiernos de Ciudad y Nación desde principio de
año, cuando se conoció la decisión de la presidenta Cristina Fernández de
reemplazarlo por otro a Juana Azurduy. Unas horas después, ante la mirada de
los descendientes de la comunidad italiana, integrantes de distintas ONG y unos
pocos funcionarios del Gobierno porteño, pasó lo que muchos temían. Con la
bandera argentina colgada de sus pies, la estatua de Colón comenzó a moverse
lentamente, bajó hasta el suelo y quedó recostada sobre una tarima.
“El
viernes pidieron permiso para sacar las grúas y hoy nos encontramos con que
estaban sacando la estatua. Dicen que la van a bajar para repararla porque
tiene rajaduras, pero hay una Ley que establece que solamente se puede mover
con permiso de los 60 legisladores, además de la medida cautelar que dice que
para hacer arreglos tienen que consensuar con el Gobierno de la Ciudad”,
explicó la diputada macrista Lía Rueda, presidenta de la comisión de Cultura de
la Legislatura porteña. Juan Arriegue, el ingeniero a cargo del operativo,
había asegurado que la intención era restaurar la estatua y que no
sabían cuándo volvería a su lugar.
A medida
que la noticia se difundía, representantes de las distintas organizaciones de
la comunidad italiana (que donó este monumento a la Ciudad por el Centenario de
la Revolución de Mayo) fueron llegando. “Desde que empezaron con todo esto la
comunidad italiana está en alerta, nos invade una gran tristeza”, repetía Irma
Rizzuti, de la organización calabresa. Graciela Fernández, de Salvemos a las
Estatuas, compartía la indignación: “Es una medida inconsulta tomada entre
gallos y madrugadas, en abierta ignorancia de la medida cautelar y sin nadie
que se acerce a dar explicaciones”.
Mientras
tanto, entre seis y ocho operarios trabajaban para cortar los anclajes y
acomodaban las lingas de seguridad a la altura de la cabeza, la cintura y los
pies de la figura del navegante genovés. Minutos después de las 17 la estatua
se ladeó y a las 17.30 comenzó el descenso que fue registrado por drones,
cámaras “voladoras”. Al finalizar, el equipo se tomó fotos con la estatua
atrás, lo que enfureció todavía más a los que estaban del otro lado de
la reja.
“El
Gobierno nacional no nos informó qué iba a hacer –afirmó el jefe de Gabinete
porteño, Horacio Rodríguez Larreta–. Esto es una provocación, no sólo al
Gobierno de la Ciudad, sino a la Justicia y a todos los porteños. Porque,
claramente, están incumpliendo una orden judicial que dice que no podían mover
el monumento. Ya le avisamos a la Justicia que no respetaron la cautelar
vigente. Si no los paramos, se van a terminar llevando el Obelisco”. En
Presidencia no hubo respuesta ante la llamada de Clarín.
La Ciudad
dejó una guardia en todos los accesos del predio para evitar que la estatua sea
retirada. “Tenemos una orden que nos permite incautarlo en caso de que la
quieran mover de acá”, confirmó Tomás Insausti, de la Dirección General de
Inspección.
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